Kinderdijk está ubicada a unos 96 kilómetros al sur de Amsterdam, cerca de la ciudad de Rotterdam. Aquí podrá contemplar diecinueve obras maestras, todas del año 1740. Kinderdijk es uno de los lugares más conocidos de Holanda y probablemente el ejemplo más conocido del paisaje típico holandés. Los holandeses contribuyeron enormemente la tecnología del manejo de las aguas, y esto puede comprobarse admirablemente en las instalaciones de Kinderdijk. Obras hidráulicas para drenar la tierra para la agricultura y asentamiento comenzaron en la Edad Media y han continuado ininterrumpidamente hasta el día de hoy. La zona contiene todos los elementos relevantes de esta tecnología: diques, reservas, estaciones de bombeo, edificios administrativos y una serie de bien conservados e impecables molinos de viento. Incluso habiendo tomado las tareas de los molinos las estaciones de bombeo eléctricas y de vapor desde el año 1868, los molinos siguen girando. Podrían hacer su trabajo en caso de una crisis de energía. Hay imágenes de este paisaje con molinos de viento en cada álbum de postales o fotos de Holanda. En el año 1997 los molinos de Kinderdijk fueron añadidos a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Los molinos
En Kinderdijk, diecinueve molinos se encuentran alineados en dos filas opuestas. Los molinos de ladrillo redondos por una parte drenan el Nederwaard. Por la otra parte, los molinos octogonales mantienen el Overwaard para que no se inunde. Durante la temporada alta, desde el 1 de abril al 1 de octubre, el molino 2 que da al Nederwaard está abierto al público. El molino le da una buena impresión de cómo vivían los molineros y sus familias.
Vista espectacular
Los sábados, en los meses de julio y agosto, los molinos giran y están abiertos al público. Cerciórese de que no olvida su cámara. Cuando estos molinos están en funcionamiento, el vertiginoso e impresionante panorama le transportará 250 años al pasado. Durante la segunda semana de septiembre , los molinos están iluminados por la noche. Visitantes del mundo entero consideran Kinderdijk una visita obligatoria. ¡La vista es espectacular e inolvidable!