El distintivo paisaje del pólder Beemster con su división del territorrio con estricto prototipo rectangular y su historia inusual es el único de esta clase en el mundo. En el año 1999 formó parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO al reconocer ésta el valor del pólder Beemster y dejar claro que futuras generaciones deberán poder disfrutar también de él. Entre 1607 y 1612, un total de 42 molinos alcanzaron su objetivo de drenar el terreno en una zona que era mar interior y que estaba a tres metros y medios por debajo del nivel del mar.
Division del territorio
El pólder Beemster es una obra maestra de la creatividad, en la cual se pueden ver aún los ideales del siglo XVII en el diseño del paisaje, así como un ejemplo ideal del conflicto que el hombre ha ganado al agua. La disecación del polder se finalizó en 1612. El nuevo terreno medía tres metros y medio por debajo del nivel del mar y además resultó ser muy fértil. Fue empalizado en rectángulos reflejando el ideal del siglo XVII de la armoniosa relación entre el hombre y su medio ambiente. Los rectángulos, que se arrendaron para cultivar y surtir a los granjeros, eran justo del tamaño perfecto.
Mansiones y fincas
El nombre de Jan Adriaanszoon Leeghwater siempre estará unido a la disecación del polder Beemster, pero sin la financiación de los ricos mercaderes de VOC, el proyecto nunca hubiera sido una realidad. Dándose cuenta de la fertilidad de la nueva tierra y de la belleza del paisaje, los mercaderes construyeron mansiones y fincas en el nuevo pólder.
Experiencia única
Una vez agua, ahora tierra. La batalla sin fin con el mar y la conquista de los holandeses ha hecho que Holanda esté en el mapa. La rica historia y los prototipos distintivos de la división de tierra son únicos en el mundo por lo que si hace una visita al polder Beemster, ¡no la olvidará fácilmente!