Cada gran ciudad tiene su rastro. Amsterdam tiene el rastro Waterlooplein. Fue un mercado judío de productos corrientes, pero la persecución de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial cambió su carácter.
Los grandes días del rastrillo Waterlooplein eran en los años 60 y 70. Hippies, flower power, turistas americanos; "¡those were the days, my friend!"
Debido a la construcción del nuevo ayuntamiento y de la nueva sala de conciertos (Stopera) el rastrillo Waterlooplein disminuyó bastante. El rastro actual tiene 300 puestos y abre 6 días a la semana (cierra los domingos).
Pero el ambiente característico no desapareció del todo. Gran parte de la mercancía todavía se expone en el suelo, tanto si se trate de ropa de segunda mano así como antigüedades o chaquetas de cuero.
Un consejo: el rastrillo Waterlooplein es uno de los pocos sitios de Amsterdam donde no hay precios fijos y donde por lo tanto se puede regatear.
¿Cómo ir?
El rastrillo Waterlooplein se encuentra detrás del ayuntamiento de Amsterdam. Desde la plaza Dam se puede coger el tranvía nº 9 o 14. Baje en la cuarta parada (Stopera, apodo del ayuntamiento/sala de conciertos). También puede ir andando. Desde la plaza Dam tardará unos 15 minutos. Pase por la calle Rokin; tuerza a la izquierda donde se encuentra la compañía naviera Rederij Kooij.
En la calle Grimburgwal, a mano derecha, siga adelante hasta que encuentre en la esquina de la izquierda la famosa galería de arte de Amsterdam Mokum.
Mercado de libros de segunda mano
Tras dejar atrás Galería Mokum cruce dos puentes. Pase por debajo de la puerta que ve enfrente/a la izquierda. Ahora está en el mercado de libros en Oudemanhuispoort.